martes, 1 de mayo de 2012

Lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir.

Sí, lo de la mala pata del Rey (sin segundas) es historia antigua, pero hoy, otro miembro de la Casa Real, Urdangarín, negocia con la fiscalía para, por el módico precio de tres millones y pico de euros, declararse culpable y no ingresar en la cárcel.

Realmente, es otra forma de decir "lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir". Pero, ¿Es válida esa opción para todo el mundo o sólo para la realeza? Lo digo porque si es válido para todo el mundo, tenemos muchos problemas resueltos.

Empezaremos por la deuda exterior del país. Nos acercaremos a nuestros principales acreedores (bueno, que se acerque Rajoy que para eso preside) Y, les entregaremos cartas personalizadas en sus distintos idiomas. Serán cartas escuetas, simples pero sentidas, que dirán "Lo sentimos, nos hemos equivocado, no nos volverá a ocurrir".

Una vez solucionado el tema de la deuda exterior, pasaremos a los problemas internos. Primero los hipotecados. Estos, en riguroso orden alfabético, se acercarán a la sucursal correspondiente y, con la mirada triste y la cabeza gacha, le dirán a su director "Lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir" El director, que recibirá en la puerta de la sucursal, asentirá sonriente, les pellizcará la mejilla y listo.

Después se liberalizará el uso de la frase para problemas menores, por ejemplo los cuernos en el matrimonio. El marido o la mujer infiel, si desea conservar su matrimonio, utilizará la fórmula en el salón comedor de la casa felizmente pagada (véase párrafo anterior) Los estudiantes también podrán utilizarla para aprobar exámenes, excepto las carreras en las que pueden peligrar vidas (médicos, pilotos de avión, arquitectos...) No vale para todo la frasecila.

Con todo el mundo feliz, pasaremos a los deportes, en la Eurocopa seremos imparables. Sergio Ramos podrá partirle la pierna a cualquiera del equipo contrario y utilizar la frase española "lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir" y se librará no sólo de la roja, además no se pitará ni falta.

Cuando todo esté arreglado, podremos empezar a exportar la frase, lo que nos generará ingentes beneficios. Evitaremos utilizar la frase para el mal. No se la venderemos a dictaduras crueles, a no ser que tengan petróleo, entonces. Sí.

Los Mayas predijeron el fin del mundo para el 21 de diciembre de este año. Si tienen razón, quizá nuestra única defensa sea decirles a los cuatro jinetes del apocalípsis "lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir" Quizá salvemos el mundo. Los españoles. Qué cosas.