viernes, 12 de octubre de 2012

Nobel

Nos han dado un Nobel. Concretamente el de la paz, pero da igual, el caso es que ahora todos podemos poner en nuestro currículum que somos Nobel de la paz. Cristiano Ronaldo no tendrá el balón de oro, pero es Nobel de la paz, cosa que Messi no es.

Nos han dado un Nobel de la paz. Estamos al nivel de Obama, el hombre más poderoso del mundo. Cuando ha saltado la noticia, miles de europeos, como si fueran Michel en aquel mundial, han salido a la calle corriendo y gritando "me lo merezco". Luego ya se han ido a comer que hoy es fiesta.

Tenemos un Nobel de la paz. Si lo hubiera anunciado Penélope Cruz hubiera gritado "Europaaa" y casi se le hubiera salido un pecho. Hubiera sido glorioso, por la emoción del momento, no por el pecho, ahí no me pronuncio.

Los catalanes también son Nobel de la paz, incluidos los independentistas, que son Nobel de la paz pero por parte de madre, supongo. Los que hoy han pegado a un señor y aterrorizado a una niña de unos seis años también son Nobel de la paz. Entiéndanlo, somos muchos y tiene que haber alguno que no se lo merezca. Pepe, el del Madrid, tampoco se lo merece y, no obstante, es Nobel de la paz.

Merkel también es Nobel de la paz. Si va a recogerlo es probable que lleve ese vestido verde que lució en Grecia, el país que muere de hambre por la teoría de los ajustes presupuestarios que esta señora defiende a capa y espada. Pero es que es Nobel de la paz, de comer nadie ha dicho nada.

Qué cosas, un jueves no eres nadie y el viernes va y eres Nobel de la paz.