martes, 26 de febrero de 2013

Andalucía Resiste

A dos días para celebrar el día de Andalucía me encuentro con un dilema. Por un lado, en las redes sociales, veo eslóganes tipo #Espíritu28F o #AndalucíaResiste que no me ponen nada. Los leo y me da la sensación de ver a Mel Gibson montado en el único caballo que no ha sido mezclado con carne ternera, pintado con la verdiblanca, galopando Despeñaperros hacia arriba.

Enfrente, los anti autonomía, mascullando tuits socarrones sobre los malas que son las autonomías, el dinero que cuestan, la "finca" que tiene el PSOE aquí abajo, y lo mal que se hace todo. Y tampoco me siento representado.

Entonces ¿Qué problema tengo? ¿Soy burgalés y no me he dado cuenta? ¿Qué hacemos los que estamos descontentos con lo que hacen los de arriba y lo que hacen los de abajo? ¿Nos manifestamos para que nos cuenten entre los del #Espíritu28F o pasamos y que nos cuenten entre los del otro bando? ¿Y si hubiera un tercer bando?

Pertenezco a un cada vez más extenso tercer bando que no se siente representado ni por unos ni por otros. Un tercer bando al que molesta que las siglas de los partidos políticos se apropien del día de todos los que nos sentimos andaluces. Pertenezco a un bando que piensa que por ser andaluces no somos mejores, ni peores, que un señor de Ávila, una obviedad que, parece ser, no es tan obvia.

El 28 F, al igual que otros días señalados, se transforma en una pelea para ver quién consigue más adeptos a su causa, da igual que roben, ¡son de los nuestros!, da igual que prometan unas cosas en las elecciones y hagan justo lo contrario, ¡son de los nuestros!, da igual que el de enfrente tenga una idea que igual podría ser válida, ¡no son de los nuestros!... Como ya tengo equipo de fútbol al que apoyar lo haga bien o mal, no estaría de más que, por una vez, estos días se celebraran las cosas en común, que fuera un día en el los que tienen que dar ejemplo lo dieran, tendiendo puentes (no me refiero a obra pública, hablo figuradamente) que nos hicieran sentirnos más orgullosos de ser andaluces y sobre todo, más orgullosos de los que nos representan. Andalucía no resiste, resisten los andaluces, como los gallegos o los extremeños.

Por otro lado, ver a Mel Gibson subiendo a caballo por Despeñaperros sería glorioso. Pero no quiero desviarme del tema.