Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, cuando teníamos pasta, nuestros dirigentes políticos decidieron que hacer un metro era algo imprescindible para ciudades como Málaga, Jaén, Granada...
Hace mucho tiempo, cuando teníamos tanta pasta, y tras decidir que mejor "enterrao" nos hicimos expertos en hacer boquetes, discutiendo acaloradamente sobre si utilizar muros pantalla o tuneladoras, sobre si sobrevivirían los árboles al hacer la obra o sobre dónde poner los intercambiadores.
Hace menos tiempo, en nuestra galaxia, se jodió el chiringuito. El dinero ya no estaba y el metro empezó a transformarse en un marrón de gran tamaño. Una patata caliente, cara y soterrada que se pasaban de una administración a otra.
Hace nada de tiempo, en la galaxia tiesa, después de gastar cientos de millones de euros, volvíamos a la casilla de salida. ¿El metro por arriba o por abajo? ¿Hasta la Malagueta o hasta el Palo? ¿Azul o amarillo?
En la galaxia tiesa, la percepción del metro ha cambiado para muchos. En la galaxia donde un litro de gasolina cuesta lo que cuatro kilos de patatas, la discusión sobre si se construye por arriba, por abajo o levitando a muchos nos importa poco.
En la galaxia tiesa, muchos se empiezan a preguntar qué narices hacemos gastando cientos de millones de euros en la faraónica obra cuando, por ejemplo, frente al río, unos héroes, disfrazados de gente corriente, se dedican a diario a buscar alimentos gratis para dar de comer a una población cada vez más desesperada. Y si no me creen, pásense por allí y pregunten qué tipo de personas se acerca a buscar comida.
Eso sí, en la galaxia tiesa todavía hay gente que vive, o quiere vivir, en una galaxia muy lejana. Lo malo es que son los que controlan el Imperio.
Encima, en la galaxia tiesa, los Jedis deben haber sufrido un ERE salvaje, porque por más que los buscas, no encuentras a ninguno disponible.
Es lo que tiene vivir en la galaxia tiesa.
lunes, 22 de octubre de 2012
viernes, 19 de octubre de 2012
Tarifas
Te levantas una mañana pensando que, dentro de lo que cabe, eres una persona normal. Como tienes tiempo libre, decides mirar tu tarifa de teléfono y si puedes ahorrar algo en la factura y ahí, comienza el infierno.
Todo empieza por no recordar tu clave de acceso a la web de tu operador, mandas un mensaje de que no te acuerdas y recibes una clave nueva. Pongamos 3345fluyuyu.
Tras teclear 3345fluyuyu, entras en la web que te pregunta qué quieres hacer. Obviamente lo primero que quiero hacer es cambiar esa clave. Ok, te dicen, necesitas poner cuatro números y seis letras. Les falta decir que pongas también algún emoticono para salvaguardar esa información que sería oro en Wikileaks. Decides quedarte con 3345fluyuyu, total, te vas a olvidar igual. Con este tema solucionado, miras qué contrato tienes.
Parece castellano, se lee como castellano, pero si lo pusieran en chino sería igual. "Su contrato es un navega y habla 36 con llamadas a mitad de precio en los días impares de los meses pares, siempre que no coincidan con festivos o laborables" No dice eso, pero como si lo dijera.
Tiras por la calle de en medio, vas directamente a los números. ¿Hay alguna oferta que mejore lo que tengo? Calculadora en mano vas mirando. "Esta de navega y vocifera 24 parece mejor, aunque la de llora y navega 16, si tuviera cuidado con las veces que lloras es muy buena, ¿Cómo que el IVA aparte?..."
...Horas después, tras haber seguido las recomendaciones de distintos amigos, tienes siete ofertas de distintas compañías. Llegados a este punto, lamentas no haber prestado más atención en clase de matemáticas, te sientes un ser inferior por no saber discernir si la oferta "ballena gruesa" es mejor que la "Escupe tu rabia 27 con tarifa plana de internet". Has perdido toda la mañana sin tener coraje para elegir una nueva tarifa que puede costar la mitad de lo que pagas, o el triple.
Frustrado, te pones a tontear en el blog y pones un nuevo post. ¿Cómo empezarlo...? bueno, comencemos por el principio.
Te levantas una mañana pensando que...
Todo empieza por no recordar tu clave de acceso a la web de tu operador, mandas un mensaje de que no te acuerdas y recibes una clave nueva. Pongamos 3345fluyuyu.
Tras teclear 3345fluyuyu, entras en la web que te pregunta qué quieres hacer. Obviamente lo primero que quiero hacer es cambiar esa clave. Ok, te dicen, necesitas poner cuatro números y seis letras. Les falta decir que pongas también algún emoticono para salvaguardar esa información que sería oro en Wikileaks. Decides quedarte con 3345fluyuyu, total, te vas a olvidar igual. Con este tema solucionado, miras qué contrato tienes.
Parece castellano, se lee como castellano, pero si lo pusieran en chino sería igual. "Su contrato es un navega y habla 36 con llamadas a mitad de precio en los días impares de los meses pares, siempre que no coincidan con festivos o laborables" No dice eso, pero como si lo dijera.
Tiras por la calle de en medio, vas directamente a los números. ¿Hay alguna oferta que mejore lo que tengo? Calculadora en mano vas mirando. "Esta de navega y vocifera 24 parece mejor, aunque la de llora y navega 16, si tuviera cuidado con las veces que lloras es muy buena, ¿Cómo que el IVA aparte?..."
...Horas después, tras haber seguido las recomendaciones de distintos amigos, tienes siete ofertas de distintas compañías. Llegados a este punto, lamentas no haber prestado más atención en clase de matemáticas, te sientes un ser inferior por no saber discernir si la oferta "ballena gruesa" es mejor que la "Escupe tu rabia 27 con tarifa plana de internet". Has perdido toda la mañana sin tener coraje para elegir una nueva tarifa que puede costar la mitad de lo que pagas, o el triple.
Frustrado, te pones a tontear en el blog y pones un nuevo post. ¿Cómo empezarlo...? bueno, comencemos por el principio.
Te levantas una mañana pensando que...
viernes, 12 de octubre de 2012
Nobel
Nos han dado un Nobel. Concretamente el de la paz, pero da igual, el caso es que ahora todos podemos poner en nuestro currículum que somos Nobel de la paz. Cristiano Ronaldo no tendrá el balón de oro, pero es Nobel de la paz, cosa que Messi no es.
Nos han dado un Nobel de la paz. Estamos al nivel de Obama, el hombre más poderoso del mundo. Cuando ha saltado la noticia, miles de europeos, como si fueran Michel en aquel mundial, han salido a la calle corriendo y gritando "me lo merezco". Luego ya se han ido a comer que hoy es fiesta.
Tenemos un Nobel de la paz. Si lo hubiera anunciado Penélope Cruz hubiera gritado "Europaaa" y casi se le hubiera salido un pecho. Hubiera sido glorioso, por la emoción del momento, no por el pecho, ahí no me pronuncio.
Los catalanes también son Nobel de la paz, incluidos los independentistas, que son Nobel de la paz pero por parte de madre, supongo. Los que hoy han pegado a un señor y aterrorizado a una niña de unos seis años también son Nobel de la paz. Entiéndanlo, somos muchos y tiene que haber alguno que no se lo merezca. Pepe, el del Madrid, tampoco se lo merece y, no obstante, es Nobel de la paz.
Merkel también es Nobel de la paz. Si va a recogerlo es probable que lleve ese vestido verde que lució en Grecia, el país que muere de hambre por la teoría de los ajustes presupuestarios que esta señora defiende a capa y espada. Pero es que es Nobel de la paz, de comer nadie ha dicho nada.
Qué cosas, un jueves no eres nadie y el viernes va y eres Nobel de la paz.
Nos han dado un Nobel de la paz. Estamos al nivel de Obama, el hombre más poderoso del mundo. Cuando ha saltado la noticia, miles de europeos, como si fueran Michel en aquel mundial, han salido a la calle corriendo y gritando "me lo merezco". Luego ya se han ido a comer que hoy es fiesta.
Tenemos un Nobel de la paz. Si lo hubiera anunciado Penélope Cruz hubiera gritado "Europaaa" y casi se le hubiera salido un pecho. Hubiera sido glorioso, por la emoción del momento, no por el pecho, ahí no me pronuncio.
Los catalanes también son Nobel de la paz, incluidos los independentistas, que son Nobel de la paz pero por parte de madre, supongo. Los que hoy han pegado a un señor y aterrorizado a una niña de unos seis años también son Nobel de la paz. Entiéndanlo, somos muchos y tiene que haber alguno que no se lo merezca. Pepe, el del Madrid, tampoco se lo merece y, no obstante, es Nobel de la paz.
Merkel también es Nobel de la paz. Si va a recogerlo es probable que lleve ese vestido verde que lució en Grecia, el país que muere de hambre por la teoría de los ajustes presupuestarios que esta señora defiende a capa y espada. Pero es que es Nobel de la paz, de comer nadie ha dicho nada.
Qué cosas, un jueves no eres nadie y el viernes va y eres Nobel de la paz.
martes, 2 de octubre de 2012
La teoría de los 100 dólares
El otro día un amiguete entendido en números me contaba la teoría de los cien dólares para explicarme cómo funciona la economía. La cosa es así:
Un viajante llega a un hotel. Tras dejar cien dólares en recepción, sube para ver si le interesa la habitación. Mientras sube, el de recepción, con esos cien dólares y dando por sentado que se va a quedar, decide pagar la deuda del hotel con el de la lavandería. Este, con el dinero fresco, llama a la carnicería para pagar su cuenta pendiente. El carnicero aprovecha la ocasión para acercarse al hotel y saldar su deuda de cien dólares que perdió apostando con el recepcionista del mismo. El viajante baja en ese momento, no le gusta la habitación, coge sus cien dólares y se marcha. Todas las deudas han sido saldadas.
Personalmente, la economía actual la veo así.
Un viajante llega a un hotel. Tras dejar cien dólares en recepción, sube para ver si le interesa la habitación. Dando por hecho el trato, el recepcionista llama a la lavandería, no sólo le promete saldar la deuda de cien dólares si no que, esperando que el huésped se quede varios días, le hace un pedido de trescientos. En la lavandería, encantados por cómo va el negocio, deciden darse un homenaje y encargan quinientos dólares de la mejor carne, pensando que el hotel va a ser un filón.
El carnicero, que ha recibido un soplo, se apuesta los quinientos dólares y los pierde.
Simultaneamente, el recepcionista, preocupado porque el viajante no baja, sube a la habitación para descubrir que se ha ido por la ventana con la tele de la habitación. Horrorizado, baja a ver el billete de cien dólares, que resulta ser falso.
Mientras el recepcionista está hablando por teléfono con la policía, por la puerta entra el de la lavandería, con una sonrisa de oreja a oreja y una factura de cuatrocientos dólares.
La mañana, que empezó con una deuda de cien dólares, termina con todos debiendo cuatro veces más.
Menos el viajante, claro.
Un viajante llega a un hotel. Tras dejar cien dólares en recepción, sube para ver si le interesa la habitación. Mientras sube, el de recepción, con esos cien dólares y dando por sentado que se va a quedar, decide pagar la deuda del hotel con el de la lavandería. Este, con el dinero fresco, llama a la carnicería para pagar su cuenta pendiente. El carnicero aprovecha la ocasión para acercarse al hotel y saldar su deuda de cien dólares que perdió apostando con el recepcionista del mismo. El viajante baja en ese momento, no le gusta la habitación, coge sus cien dólares y se marcha. Todas las deudas han sido saldadas.
Personalmente, la economía actual la veo así.
Un viajante llega a un hotel. Tras dejar cien dólares en recepción, sube para ver si le interesa la habitación. Dando por hecho el trato, el recepcionista llama a la lavandería, no sólo le promete saldar la deuda de cien dólares si no que, esperando que el huésped se quede varios días, le hace un pedido de trescientos. En la lavandería, encantados por cómo va el negocio, deciden darse un homenaje y encargan quinientos dólares de la mejor carne, pensando que el hotel va a ser un filón.
El carnicero, que ha recibido un soplo, se apuesta los quinientos dólares y los pierde.
Simultaneamente, el recepcionista, preocupado porque el viajante no baja, sube a la habitación para descubrir que se ha ido por la ventana con la tele de la habitación. Horrorizado, baja a ver el billete de cien dólares, que resulta ser falso.
Mientras el recepcionista está hablando por teléfono con la policía, por la puerta entra el de la lavandería, con una sonrisa de oreja a oreja y una factura de cuatrocientos dólares.
La mañana, que empezó con una deuda de cien dólares, termina con todos debiendo cuatro veces más.
Menos el viajante, claro.
martes, 25 de septiembre de 2012
La Comisión.
Ante el escándalo de la ciudadanía por el caso de los ERE fraudulentos, la administración de la Junta actuó con la velocidad del rayo. En apenas un año, y sin que nadie, excepto todo el mundo, se lo exigiera, decidió utilizar el mecanismo más ágil y resolutivo que existe. Una comisión de investigación.
Y vaya si ha funcionado. Por esa comisión, que ya finaliza, han pasado, además de los sospechosos de llevarse el dinero, media clase política, explicando con total claridad lo que ocurrió. Antes de que hagan públicas sus conclusiones, estas son las que, tras seguir el tema con interés (excepto en los periodos de Eurocopa y Juegos Olímpicos, lógicamente) Hacemos desde fuera.
1.- ¿Se llevó alguien dinero?
Depende. El verbo "Llevar" es demasiado fuerte. Quizá, en vez de decir que alguien se llevó el dinero, habría que señalar que se fue demasiado creativo con la contabilidad.
2.- ¿Conocían los principales cargos políticos lo que estaba pasando?
De ninguna manera. Como todo el mundo sabe, una vez son elegidos, los políticos prácticamente dedican el cien por cien de su tiempo a hacer campaña para las siguientes elecciones. Es muy cruel que todo el mundo diga que los políticos viven en Babia para unas cosas y que para este pequeño contratiempo les exijamos que tuvieran conocimiento.
3.- Si los principales cargos políticos no sabían nada ¿Quiénes son los culpables?
Acusar está muy feo, pero todo apunta a que los culpables son, el chófer, una limpiadora, Ben Laden, recordemos que estaba vivo cuando se montó esta historia y el agujero de la capa de ozono, que como sigamos así no se qué atmósfera les vamos a dejar a nuestros hijos.
4.- Viendo los resultados que va a dar esta comisión de investigación ¿Era realmente necesario crearla?
Sin duda, en democracia es fundamental que el pueblo sepa con exactitud qué ha pasado. Además, el cine está cada vez más caro y con algo se tendrá que entretener la gente.
Igual he pecado de pesimista, una comisión de investigación se compone de dos partes, "comisión" e "investigación". Y, lo que es cierto, es que la parte de "comisión" se ha cumplido. Enhorabuena.
Y vaya si ha funcionado. Por esa comisión, que ya finaliza, han pasado, además de los sospechosos de llevarse el dinero, media clase política, explicando con total claridad lo que ocurrió. Antes de que hagan públicas sus conclusiones, estas son las que, tras seguir el tema con interés (excepto en los periodos de Eurocopa y Juegos Olímpicos, lógicamente) Hacemos desde fuera.
1.- ¿Se llevó alguien dinero?
Depende. El verbo "Llevar" es demasiado fuerte. Quizá, en vez de decir que alguien se llevó el dinero, habría que señalar que se fue demasiado creativo con la contabilidad.
2.- ¿Conocían los principales cargos políticos lo que estaba pasando?
De ninguna manera. Como todo el mundo sabe, una vez son elegidos, los políticos prácticamente dedican el cien por cien de su tiempo a hacer campaña para las siguientes elecciones. Es muy cruel que todo el mundo diga que los políticos viven en Babia para unas cosas y que para este pequeño contratiempo les exijamos que tuvieran conocimiento.
3.- Si los principales cargos políticos no sabían nada ¿Quiénes son los culpables?
Acusar está muy feo, pero todo apunta a que los culpables son, el chófer, una limpiadora, Ben Laden, recordemos que estaba vivo cuando se montó esta historia y el agujero de la capa de ozono, que como sigamos así no se qué atmósfera les vamos a dejar a nuestros hijos.
4.- Viendo los resultados que va a dar esta comisión de investigación ¿Era realmente necesario crearla?
Sin duda, en democracia es fundamental que el pueblo sepa con exactitud qué ha pasado. Además, el cine está cada vez más caro y con algo se tendrá que entretener la gente.
Igual he pecado de pesimista, una comisión de investigación se compone de dos partes, "comisión" e "investigación". Y, lo que es cierto, es que la parte de "comisión" se ha cumplido. Enhorabuena.
sábado, 22 de septiembre de 2012
Culpables
Esta semana, en las redes sociales, el PSOE ha lanzado una campaña, #alcaldelimpiamlg, en la que denunciaban la suciedad de la ciudad. En una alucinante carrera de “a ver quién pone la foto de la calle más sucia” asistimos a un cruce de acusaciones sobre quién era el culpable del supuesto estado de las calles. Básicamente estos son los culpables.
CULPABLE.- El ayuntamiento, que, según denunciaban en las redes, sólo se preocupa de mantener limpias unas pocas calles del centro olvidándose de muchos barrios en los que creen que los camiones cuba que baldean por Málaga son una leyenda urbana.
CULPABLE.- La oposición que, lanzando esta insensata campaña, ha ensuciado, nunca mejor dicho, el nombre de una ciudad que vive del turismo. ¿Cómo hemos quedado delante de los turistas? Se preguntaban muchos. No se, no creo que haya llegado el tema a Birmingham, digo yo.
CULPABLE.- El malagueño. No todos claro, pero también se dijo que la culpa del estado de algunas calles en Málaga es que los malagueños somos algo guarretes. Al parecer, dentro de nuestra información genética, tenemos una debilidad en las muñecas que hace que se nos caigan las cosas al suelo en vez de a la papelera. O eso me pareció entender.
CULPABLE.- San Pedro. Estamos en época de pocas lluvias y por eso las calles están más sucias que cuando llueve. Por fortuna, nadie sugirió que en los barrios más sucios, las asociaciones de vecinos salieran a hacer la danza de la lluvia para intentar solucionar la mugre.
CULPABLE.- Nuestra situación geográfica. Estamos en el sur y eso hace que tengamos periódicamente sequías prolongadas. En este caso no me quedó claro si la solución era transportar la provincia más hacia el norte. Quizá cerca de Palencia que tienen terreno.
NO HAY CULPABLES.- Esas fotos que ponen ¿seguro que son actuales? Se preguntaban. Aquí se inició una teoría de la conspiración en la que llegabas a pensar que cientos de malagueños llevaban años recopilando fotos de calles sucias para este furibundo ataque contra la suciedad en Málaga.
NO HAY CULPABLES.- Y la ciudad está limpia limpísima, decían otros. Se está haciendo un excelente trabajo y esto simplemente es una pataleta de la oposición que no sabe cómo manchar, la verdad es que el tema pide utilizar estas palabras, el buen trabajo del equipo de gobierno.
Y surgieron muchos más culpables, faltó achacar la suciedad a Postres Montero, el portero suplente de Paraguay o a la asociación de la Cabra Malagueña. Y entre unos y otros, la casa sin barrer. Sustituyan casa por ciudad, claro.
@jjblanesmalaga
sábado, 15 de septiembre de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)